Mi respiración desorbitada se abre paso entre tus manos, tus gestos, tu mirada;
el ritmo que se oye de fondo me es confuso,
el viento del desorden que habita en tus sentimientos se decide a bailar al mismo son de ese tono
pero no lo oigo, no lo entiendo.
Los actos encadenados a sonrisas fingidas que ni tú ni yo queremos vivir,
y que por eso, me tomas la mano con fuerza mientras cruzamos este puente de emociones.
No me sueltes, no te suelto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario